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ABORTO LEGAL YA: A DÍAS DE LA HISTÓRICA VOTACIÓN EN DIPUTADOS

Crear: 06/08/2018 - 20:46

A pocos días de la votación en la Cámara de Diputados de la Nación de la Ley de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, reconocemos y agradecemos a los miembros de la comunidad actoral que se han sumado a la campaña para concientizar sobre el aborto legal, seguro y gratuito.

Desde la Asociación Argentina de Actores, agradecemos a los elencos que se han sumado a la lectura, al finalizar las funciones teatrales, del mensaje a favor de la legalización del aborto. Nuestro agradecimiento a las actrices de distintos puntos del país y a las integrantes de nuestras delegaciones por participar activamente. Valoramos y apreciamos la lucha de las compañeras que integran el colectivo autoconvocado de Actrices Argentinas que han visibilizado y difundido la problemática en nuestra sociedad, y el arduo trabajo que han llevado a cabo las mujeres integrantes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito y de la Secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades de la CTA de los Trabajadores. 

El miércoles 13 de junio será un día histórico en el parlamento. Frente al Congreso se llevarán a cabo desde las 12 hs. un festival y una vigilia con bandas en vivo, charlas, talleres, una feria feminista y transmisión en vivo de la sesión.

Compartimos las palabras de nuestra Presidenta, Alejandra Darín, en la exposición que realizó en comisión de Cámara de Diputados:

“El tiempo nos atraviesa. Atraviesa cada una de nuestras vidas y cada una de nuestras vidas, a su vez, atraviesan el tiempo de la humanidad que  nos ha tocado vivir.
Somos tiempo, también, por ejemplo, para darnos este debate, que no es un debate sobre el aborto sino sobre la necesidad de legislarlo, para que dejen de morir tantas mujeres, para que dejen de ser condenadas tantas, y tantas otras dejen de ser mutiladas para siempre.
Un debate fundamental como para haber sido tan largamente postergado.

En Argentina se realizan cientos de miles de abortos, 55 millones en el mundo entero según la Organización  Mundial de la Salud. La realidad nos indica que en nuestro país esos abortos, por ser ilegales, se llevan a cabo en condiciones miserables y en muchos casos, de extrema insalubridad.

Negar la realidad o tener una actitud hipócrita ante ella no nos ayuda a enfrentarla, y es sabido que nada resuelve.

La humanidad se desarrolla en el tiempo a pesar de los tiempos que nos tomamos, a pesar de la hipocresía y la crueldad de tantos. Y es en ese devenir del tiempo de la humanidad que las mujeres, sin importar nuestra edad, ni nuestra clase social, sin importar nuestras creencias, ni ninguna otra variable, hemos sido y seguimos siendo estigmatizadas:

Brujas. Tortas. Gordas. Frígidas. Viejas. Rubias tontas. Locas. Negras. Feminazis, últimamente… Una larga lista inagotable, repleta además, de términos insultantes que por consideración a este debate preferimos no reproducir, que todos conocemos, y que sólo definen a quien los profiere.

Calificativos que pretenden humillarnos, herirnos de muerte, ahogarnos en el silencio. Cada una de nosotras sabe de esa opresión. En la calle, todas. En el trabajo, muchas. Y algunas, aún, hasta en sus propias casas. A tal punto estamos estigmatizadas que circula por ahí la malsana e intencionada costumbre de algunos de intentar establecer que si reclamamos por los que consideramos nuestros derechos, e incluso si reclamamos por nuestra vida, nos estamos victimizando. Para que quede claro de una vez por todas: no necesitamos hacerlo… somos víctimas. Y es ESO lo que venimos a cambiar, en la calle y acá.

Detrás de cada mujer que aborta hay necesariamente un hombre. Pero a nadie se le ocurriría el absurdo de condenarlo a la cárcel, a la mutilación o a la muerte por eso. En cambio, el absurdo se vuelve castigo para una mujer, a punto tal de ser condenada por un aborto espontáneo, como Belén en Tucumán, por ejemplo, detenida en marzo de 2014, condenada en mayo de 2016 y absuelta hace pocos días, luego de estar presa dos años.
Se vuelve castigo hasta para nenas de 10 o 12 años, obligadas a ser madres luego de sufrir reiteradas violaciones.

¿En qué momento se nubla la razón?
¿En qué momento se pudre el corazón?
¿Cuánto tiempo más va a pasar para que dejen de condenarnos y castigarnos por ser mujeres?
¿Cuánto tiempo más para dejar de decirnos qué y quiénes somos y qué debemos hacer con nuestra vida?
¿Cuánto tiempo más para que el Estado, finalmente, decida proteger los derechos, las elecciones de vida y la vida misma de una mujer?

Queremos un Estado al que le importen las personas, sin discriminación, ni prejuicios. Un Estado que deje de ser cómplice de los crímenes que se cometen contra las mujeres y del negocio turbio practicado sobre nuestros cuerpos, que supone el aborto clandestino.

Las mujeres tenemos memoria. Memoria de nuestro dolor y del dolor ajeno, pasado de generación en generación. Y tenemos una profunda gratitud hacia las mujeres que nos precedieron en el camino de nuestra lucha. Y nos basta recordar a algunas de ellas para sentirnos convocadas todas.

Cecilia Grierson, primera médica de nacionalidad argentina, luchadora inclaudicable por el acceso de las mujeres a la educación.

Julieta Lanteri, también médica, que por su enorme convicción en 1911 se convirtió en la primera mujer que votó en Argentina y Sudamérica, y en 1919 fue la primera mujer en ser candidata para ocupar una banca en esta Cámara de Diputados de la Nación.

Otros tiempos de una Argentina en la que el derecho a la educación y el derecho a la participación política estaban absolutamente vedados a las mujeres.

Fue Lanteri quien dijo: “Mis actos son una afirmación de mi conciencia, que me dice que cumplo con mi deber, una afirmación de mi independencia que satisface mi espíritu y no se somete a falsas cadenas de esclavitud moral e intelectual, y una afirmación de mi sexo del cual estoy orgullosa y para el cual quiero luchar”.

Las actrices y los actores sabemos el valor que tienen los silencios, tanto como lo tienen las palabras. Y ya que hablamos de tiempo, quiero pedir por último un momento de silencio y reflexión, en memoria de todas las mujeres que han muerto en abortos clandestinos por la indiferencia de un Estado que, hasta ahora, no supo ser justo.”

Educación sexual para decidir.
Anticonceptivos para no abortar.
Aborto legal para no morir.

VIDEO:
https://youtu.be/ldgF9uhOQe8